Señor, Tú eres mi Dios.
A tí te busca mi alma sendienta.
En pos de tí, mi carne desfallece,
cual tierra seca en espera de tu lluvia
Yo quiero empaparme.
Yo quiero saciarme.
Yo quiero llenarme de tí.
Yo quiero entregarme.
Yo quiero abrazarte.
Yo quiero que vivas en mí.
Mi alma tiene sed de tí.
Mi alma espera en tí.
Señor, Tú eres mi amor,
y en mis descansos mi alma te anhela.
Pensando en tí encuentro mi refugio,
y vivo el cielo a la sombra de tus alas.
Yo quiero empaparme...
(Puente)
Yo quiero contemplarte
en tu santuario.
Yo quiero admirarte
en tu gloria.
Yo quiero alabarte
con mis labios,
y que mi canto
te bendiga mientras viva.